El agrónomo: con la soja al cuello
- Juana Bruno

- 13 jun 2025
- 3 min de lectura
(Contiene Spoilers)
¿Se puede vivir con la conciencia tranquila cuando tu trabajo enferma a tu propio pueblo? Esto se pregunta el protagonista de El agrónomo, el largometraje dirigido por Martín Turnes.

El uso de agroquímicos y sus consecuencias nocivas es uno de esos temas que todos conocemos pero que nadie aborda concretamente. Martín Turnes, director de El Agrónomo (2024), visibilizó esta problemática a través de su largometraje, protagonizado por Diego Velázquez y Valeria Lois.
La película cuenta la historia de un ingeniero agrónomo que se muda a la zona de mayor producción agropecuaria del país con su familia. Su hija y su nuevo novio rapero luchan contra su empresa y el uso de agrotóxicos. A partir de la enfermedad de una chica del grupo, el agrónomo se enfrenta a la encrucijada de decidir entre su trabajo o su familia.
En oposición al título de la cinta, la trama no gira en torno al mundo agrícola. Son pocas escenas en las que se ve al protagonista trabajando en el campo, pero suficientes para entender que él es el responsable de fumigar las plantaciones de los terrenos. Al no haber grandes tecnicismos sobre agronomía, la película se vuelve accesible y comprensible para el público en general. Quien entra en la sala sin conocer ese mundo, sale sin haberlo conocido mucho más, pero sí habiendo disfrutado de una producción nacional con grandes interpretaciones actorales.
La crisis en el trabajo del personaje pareciera ser ínfima en comparación a la familiar, que aparenta ser más importante tanto para el protagonista como para el espectador. Desde el comienzo, pareciera que se tratan de dos ramas completamente distintas del personaje. Por un lado, los tractores, el sol y el glifosato; por otro, su esposa, su hija y sus nuevos amigos. Sin embargo, rápidamente se dan señales sutiles de cómo ambos mundos del personaje empiezan a colisionar entre sí: un piedrazo en el auto del agrónomo que interrumpe la cena.
A medida que avanza el largometraje, el espectador comienza a atar cabos y a relacionar los piedrazos, los graffitis y las amenazas con el grupo de amigos de su hija, Vera. Ellos se reúnen a rapear, hacen freestyle y denuncian eso que les molesta del mundo como jóvenes que quieren cambiarlo: el uso indiscriminado de agrotóxicos. Constantemente la música nos hace creer que, en cualquier momento, algo malo va a pasarle a la hija. Vera elige ignorar el trabajo de su padre pese a la incompatibilidad que guarda con su forma de pensar, hasta que su amiga cae gravemente enferma y pendula entre la vida y la muerte.
No sabemos qué tiene exactamente, pero sí podemos entender que, sea lo que sea, es consecuencia directa de su exposición a los productos usados en los campos. Es ahí cuando evidenciamos el cambio principal en el arco del personaje: Vera deja de hacer ojos ciegos frente a la situación porque las consecuencias de aquello sobre lo que rapea dejan de ser lejanas y pasan a ser directamente personales. Es por eso, que le echa la culpa a su padre y le pide con vigor que se vaya del hospital.
Haga lo que haga, el agrónomo pareciera no ser bien recibido en ningún lado: no encaja en su casa, en su trabajo, ni en su grupo de amigos. Estos últimos parecieran vivir una realidad paralela que dista mucho de la del protagonista: salen a comer, recomiendan personas que conocen chacras para comprar y ven a sus hijos jugar y ganar partidos de pato, el deporte nacional.
Es una película que se siente muy argentina, pero no porque aparezca un mate en escena o porque haya tomas de un partido de pato, sino porque es cotidiana. La discusión de si la combinación de cerveza con fideos es digna de ser cenada, el olvidarse la toalla al salir de bañarse, el pedir que el resto se quede adentro y no salga de la casa ante un hecho de inseguridad en la calle y el avisarle a tus padres que vas a volver más tarde porque te quedás un ratito más. Es una historia meramente local cuyo mérito reside en la denuncia -y en el recordatorio- de que en nuestro campo hay un problema importante y que se está llevando puesta la vida de más de uno.

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